Uno de esos días

Hoy es uno de esos días.

Hoy es un día en el que por más que intente sonreír simplemente mi rostro y mi espíritu no tienen las fuerzas para hacerlo, uno intenta e intenta y fracasa a cada segundo.

Hoy es un día en el que la luz del sol se ve opaca, sin vida, sin brillo, es una luz fría que solo está ahí para marcar que el día se está muriendo y que yo con él estoy también perdiendo un día más de vida.

Hoy es un día en donde un rose, un abrazo o una palabra de aliento no hace más que rebotar en mi y sólo puedo esbozar un suspiro porque no sé que me ocurre, pero sé cómo me siento, siento un remolino en mi interior de sentimientos y pensamientos negativos, de la vibración más baja y que esto no me permite concentrarme en ninguna cosa de las que estoy forzado a hacer, y así mismo no me deja tener las ganas de hacer las cosas que disfruto o que quiero, por ello es que estoy aquí, escribiendo mi sentir que se traduce en cada letra de estas líneas. Hoy estoy solo.

Hoy veo al mundo gris, tan gris como el maldito asfalto sobre el que caminamos, hoy veo al mundo en esa tonalidad tan nefasta que siento que sólo soy una línea gris más que forma parte de él, hoy siento que no puedo emitir otro color.

Hoy es uno de esos días…

Noches sin luna

La noche para mi siempre se ha compuesto de caos y tranquilidad.

La primera porque en muchas ocasiones uno no puede dormir, y sobre piensa todas las situaciones que atormentan su mente, alma, corazón; la segunda porque a veces es en ese silencio que nos regala, que encontramos paz ya que hace olvidarnos de todo y simplemente disfrutar de ese silencio armonioso.

En esa paz que nos regala, mucho influye aquel ser ancestral que nos ilumina en ella, aquel ser que con su hermoso destello guía a muchas personas hacía una serenidad incomparable.

Yo tenía una luna especialmente para mi, una luna que con el radiante destello de su sonrisa, de su increible ser, iluminaba las noches más oscuras, las noches caóticas que atormentaban mis pensamientos. Lo más hermoso de esa luna, es que no estaba más allá del cielo, esa luna se encontraba aquí en este mismo plano terrenal, lejos de mí pero aún así haciéndose sentir cálida y cercana.

Cómo ya lo habrán notado hablo en pasado, y no porque esa Luna ya no esté aquí, sino que, simplemente dejó de emitir su radiante luz hacia mi persona, dejándome contemplando la inmensa oscuridad, esa oscuridad caótica que hace estragos en mi mente, que destroza mi corazón y que atormenta mi alma, esa inmensa oscuridad de las noches sin luna…

Olvido

Existe un lugar al que todos sin lugar a dudas recorremos frecuentemente.

Ya sea al haber perdido una amistad de años por cualquier razón, ya fuera diminuta o grave; al haber perdido un gran amor, correspondido o no; o bien, cuando simplemente no nos hallamos nosotros mismos, cuando sentimos que nos hemos perdido en alguna parte del camino.

Ese lugar está lleno de recuerdos, de fotografías, de risas, canciones, caricias que formaron parte de nosotros, de ellos, de ellas, de ese tipo de relación que se tuvo, haya sido como haya sido complementaron una parte de nuestro ser, de nuestro día a día.

Eran personas que nos hacían sacar la mejor versión de nosotros y sin embargo…es por eso que ahora nos refugiamos en ese lugar llamado Olvido, esas personas ya no están, esas personas quizás ya ni nos recuerdan, y aquí estamos, sufriendo, visitando este lugar lleno de memorias felices, de frases encantadoras y de muchas palabras que en este momento parece ser, salieron sobrando…

Maldito seas Olvido, ya que dueles constantemente en mente y alma, logras corromper nuestros pensamientos y estado de ánimo de una forma tan excepcional que no nos damos cuenta, pero al estar contigo, estamos muriendo a cada instante.